El girasol.

El nombre lo deja ver, “el girasol” es una novela doscientos por ciento… romántica. Sólo hace falta ver el mini- prologo que tiene que destila miel en cada una de las palabras.

Es perfecta para aquellas amantes de las historias de príncipes azules, que no existen o tal vez si quien sabe, prefiero creer que no.

Debo decir que está novela la termine leyendo porque era la única que tenia a la mano, literalmente. ¿De que va? De una mujer americana que se embarca en un viaje organizado por un grupo de ayuda a niños huérfanos de Sudamérica ¿el destino? Perú.

El nombre de la novela viene del lugar a donde se dirigen un horfanato anclado en un lugar bastante recondito que recibe el nombre de “El girasol” es dirigido por Paul, el narrador de la historia un americano que después de la muerte de un ser querido se refugia en ese lugar.

Los niños lo adoran, la protagonista es una mujer que su mejor amiga arrastra a ese viaje en un intento de ayudarla a superar su fallido intento de boda con su novio de toda la vida.

Algo entretenido de esta novela que no es el romance que entre Paul y la novia fallida es la cantidad de información que recaba sobre esta zona del continente Americano , las descripciones de lugares y actitudes son realistas, desde las zonas marginadas hasta la cantidad de enfermedades que se puede contraer si no se toman las precauciones adecuadas.

Y por encima de ese, el modo en el aborda el trafico de infantes, sí pese a que dije que destila miel, tiene un bosquejo de la realidad cruel que azota diversos países, no sólo Perú, lamentablemente el final de esta novela es idílico.

Se enamoran perdidamente y renuncian a sus vidas pasadas y demás. No tiene frases celebres, es una novela que puede que su intención sea recordarnos que el amor lo puedes encontrar en cualquier lugar, aunque sinceramente yo no espero tener que viajar hasta un lugar lleno de mosquitos que contagien el dengue para encontrarlo…

En fin, esta novela la pueden conseguir si están suscritos al Reader’s Digest, que es quien la ha publicado en una de sus antologías. Suerte y no mueran de sobredosis de azúcar.