Lo vendieron como el nuevo Harry Potter, un fenómeno increíble, con super-ventas…, que no le ha llegado ni a los pies a Crepúsculo o a Los Juegos del Hambre, a pesar de ya tener una película que pasó sin pena ni gloria por las salas de cine al mismo tiempo que las nominadas a los óscares.
Evidentemente, no es lo que fue el fenómeno Harry Potter y mucho menos se le acerca. Hermosas Criaturas es un libro que hay que leer sin pretensiones, sin esperar nada, dejando que te entretenga.
Hermosas Criaturas habla de magia, una magia diferente, con terribles consecuencias si la usas mal y con terribles maldiciones. La novela se ambienta en un pueblo sureño de Estados Unidos, donde todo el mundo conoce los trapos sucios de todo el mundo y los forasteros no son del todo bien aceptados. ¿Bien ambientado? No lo sé, nunca he estado en un pueblo del sur de Estados Unidos.
En medio de Gatlin hay personajes bien construidos, cada cual con su misterio o su desgracia… y en medio de todo aquello, en ese pueblo donde nunca pasa nada, están Ethan y Lena, los protagonistas destinados a formar una pareja (porque los libros de ahora siempre tienen que tener una pareja principal, al parecer…). Los dos sueñan con el otro sin conocerse y se reconocen la primera vez que se ven… Lena trata de ahuyentarlo, pero Ethan persiste en su deseo de conocerla y de saber por qué se escribe un número diferente en la mano cada día. Cliché, tal vez.
La magia está allí, latente. Se siente varias veces, pero el lector tiene que avanzar para descubrir lo que pasa en realidad en ese entresijo de misterios y de personajes, de conflictos que parecen típicos de las familias ultra conservadoras. Conflictos que acaban por empujar a Lena al límite, porque nadie, más que Ethan y Link, el mejor amigo eterno, la ha recibido bien.
¿Qué más puedo decir sin spoilear nada? No mucho. La maldad se siente, pero no se desvela tan rápido y deja que el lector arme su propio rompecabezas. Algunas revelaciones acaban por parecer obvias y predecibles, y aunque los personajes protagonistas no son ni por asomo los mejores entre todo el elenco, sin duda es un libro que cumple con un objetivo muy por debajo del que le marcaron en la campaña de marketing estirada al máximo: entretener.
Eso de alcanzar el fenómeno Harry Potter todavía le queda muy lejos.