Está no es una opinión, es más bien una confesión, una que muchos de nosotros aceptamos sin dudar, tal vez no la decimos abiertamente pero nuestras acciones la gritan a los cuatro vientos sin temor alguno.
Primero quiero empezar dando una pequeña reseña de porque creo que el tiempo en el que vivimos es el apropiado para que la mercadotecnia nos ataque con este tipo de cosas que nos hacen nostalgear lo suficiente para aventar nuestro dinero a las grandes industrias.
Prioridades y deseos, en la antigua sociedad los hombres (nuestros padres, o la gran mayoría de ellos) tenían como prioridad una familia o al menos así parecía. Se graduaban y salían de sus casas a formar una familia, tan solo háganse la pregunta: ¿a los cuántos años tuvieron sus padres a su primer hijo? Y, ¿cuántos años tienen ustedes? Eso es, los tiempos cambian, el dinero que ellos iban ganando no podía irse a un Nintendo, o tal vez sí, pero no era para ellos. Ahora tú tienes dinero y no tienes un hijo o una casa que ir pagando, ¿a dónde va tu dinero? A tus gustos y diversiones, y las personas encargadas de darte gustos y diversiones lo saben.
El ejemplo más cercano son los Pepsilindros y toda la campaña que está haciendo Pepsi para vendértelos, sabemos que esta compañía en los últimos años no ha andado muy bien, y contra el monstruo que es Coca Cola se veía difícil, así que ¿a dónde atacar? A la nostalgia:
¡Volvieron los #Pepsilindros! ¡Volvieron los 90’s! https://t.co/aMyypc8Y73
— Pepsi Mexico (@PepsiMEX) marzo 2, 2015
Parece que ese ataque le salió bien, solo que su comercial se ve más ochentero que de los noventa. Ah, y sí, se dice “los noventa”, no “los noventas”. Además, su terror y archienemigo atacó con la misma arma, sino es que mejorada:
Nos preguntamos qué le pasaría a Internet si regresaran los #Hielocos… pic.twitter.com/vHy9MIDYIL — Coca-Cola México (@CocaColaMx) febrero 27, 2015
Otro chupador de dinero es en definitiva el cine, ¿qué está pasando? Toda la cartelera se está llenando de secuelas, precuelas, reboots y nuevas adaptaciones, ahí les van: Evil Dead, Godzilla, Star Trek, Planet of the Apes, Robocop, Dragon Ball, Saint Seiya, Star Wars: Force Awakness, Terminator: Genisys, Jurassic World, Ghostbusters, y creo que es de todos los que me acuerdo. Y todavía te venden la mercancía, las ediciones especiales, los juegos, las figuras de acción, las figuras en la cajita feliz de McDonald’s, te la restriegan en la cara para que la compres.

Otro ejemplo es Nintendo, que junto a Zelda, los Amiibos y Super Smash Bros con la opción de jugar con el control del Nintendo 64 están acabando con la cartera de los adultos jóvenes. ¿Cuántos de ustedes no consiguieron su Amiibo de Little Mac? Miren, hay uno en eBay:
¿Saben que es lo peor de esto? Que no está mal, bueno, sí está mal que anden revendiendo Amiibos a precios de locos. Lo que no está mal es querer comprar lo que te guste, siempre y cuando no empeñes a la abuela. Yo mismo he comprado algunas cosas, empecé con un NES y algunas lightsabers, somos consumistas libres y mientras exista alguien que tome lo que nos forjó durante la infancia y lo renueve para nosotros, ahí estaremos.
Un comentario en “La nostalgia se está llevando mi dinero y eso me gusta”