Y siguiendo con el mes , va otro libro que es bueno leerse en estas fechas. Scott Card nos tiene acostumbrados a leerle en relatos de ciencia ficción en donde sus creencias mormonas se mantienen “dentro del límite” por decirlo de alguna forma y no influyen realmente en la trama de sus libros.
Niños Perdidos es especial , nació como muchas de las otras novelas de este autor a partir de un relato corto contenido en la serie “Mapas en un espejo” . Es una de sus novelas cortas más antiguas .
Al ver este libro junto a los de Ender creí que sería algo lleno de espacio, estrellas e insectores , incluso llegue a fantasear con que seria de otros niños de la Escuela de Batalla ¡pero no lo es! a ver si eso me enseña a leer las sinopsis de los libros.
En esta novela el autor nos presenta algo tan cotidiano que pese al hecho de que no tengas la misma religión que los protagonistas, irremediablemente te sentirás identificado , en especial frustrado al ver las discusiones de la familia y tal vez ver el reflejo de la tuya donde discuten y siguen discutiendo y no llegan a ningún lado.
Porque se enfrentan a algo tan humano como el respirar , algo más aterrador que la muerte, el temor a lo desconocido a no saber que es lo que sucederá, enfrentan : el cambio, de escuela, de casa, de vida de todo. Aunado a eso, el relato está enteramente narrado en primera persona y muchos programadores -o intentos de- que sueñan con crear videojuegos tal vez lleguen a sentirse identificados con las frustraciones del personaje principal y por qué no, del resto también.
También puedes llegar a apreciar , el como un ser humano en especial los padres realmente no ven lo que tiene frente a sus ojos aunque le de de golpes con un bat de beisbol en la nariz y sus hijos se lo digan a gritos , es una familia que se desmorona por un cúmulo de situaciones que se ven arrastradas por los amigos imaginarios de su hijo que realmente no están ahí ¿O si? Eso sólo lo sabrás si lees el libro.
Es uno de los primeros intentos de Card por adentrarse en el suspenso, cosa que logra en las últimas páginas aunque su final pueda ser precipitado y algo simplón, pero hace el intento de aplica la misma premisa que Stephen King, hacer que te identifiques con el personaje de una forma u otra.
Claro que no es un libro para todos, puesto que en él se pueden apreciar lo fuertes que son las creencias del autor para con su religión y eso puede molestar a muchos, es de conocimiento público que los mormones rigen toda su vida en torno a su comunidad.
Pero si eres capaz de abrir tu mente y dejar esto de lado , Niños Perdidos es un libro al que vale la pena darle la oportunidad en una tarde de esas en las que buscas leer algo que te arroje fuera de tu zona de confort .