¡No hay galletas!

Un lugar sin galletas y sin comida siempre será horrible, pobres los seres que viven en madrigueras y árboles del bosque, pobres duendes que se han quedado sin galletas.

Sí duendes, unos pequeños seres peludos, que roban comida de los campistas de un viejo lugar para acampar.

Se acerca un invierno prematuro y ellos por descuido no lo habían previsto, las visitas al campamento fueron pocas, no hubo comida y el verano fue lluvioso, todas las setas y bayas fueron devoradas por los humanos y ellos, ellos temen morir de hambre.

Así comienza “No hay galletas para los Duendes” de Cornelia Funke una autora de la que no sé mucho, pero desde la primera pagina me ha atrapado con su narración fluida y rica en detalles sin llegar a ser pesada.

Es muy interesante el como maneja a estos pequeños personajes con garras y pequeños a los que ciertos humanos confunden con ardillas y habitan en los bosques; con cuidado la historia avanza a un ritmo constante llena de pensamientos lúgubres y coraje característico de los duendes, sea cual sea su autor.

Como que es algo natural que sean gruñones y lúgubres pero son como son y de a poco y con un botín perdido estos duendes llamados Bisbita, Cabeza de Fuego y Sietepuntos emprenden un viaje con la barriga vacía para descubrir el mundo y recuperar lo que les fue robado por otros duendes crueles que no son como deben ser los duendes.

Es un librito  corto de 130 páginas, que sirve bien como libro corto para cualquier niño pequeño que tengan en casa y aun guste de escuchar historias antes de dormir, con bastantes enseñanzas entre lineas y cierta ternura que no empalaga.

 

Pueden leerlo en linea Aquí