Tropa de Elite, cuando la realidad supera la ficción

Pocas películas latinas pueden gozar de gran aceptación no sólo en su país natal, sino en cualquier otra nación alrededor del globo; y más aún, volverse una película de culto para muchos. Claro que para que esto llegue a pasar es necesario que una serie de factores como la actuación, la producción, el guión, por mencionar algunas, sean parte fundamental para que cualquier película pueda gozar de un éxito que la lleve a posicionarse en la mente de las personas de una manera tan grande.

Sin embargo lo que marca el éxito de esta producción brasileña del séptimo arte es la temática en la cual está basado el filme del director José Padilha; y es que qué tan seguido podemos ver en la pantalla estos temas sociales que pueden llegar a parecer un simple cliché en toda la región latinoamericana y que no nos deja de causar un morbo culposo, pero más allá de eso, generar un impacto psicológico por esa realidad que nos acompaña cada día de nuestras vidas.

Este filme cuenta la historia de algunos de los integrantes del grupo de operaciones especiales de la policía militar de Rio de Janeiro (BOPE), un grupo de tropas de elite brasileñas que son considerados entre los mejores grupos de fuerzas especiales en el mundo, un grupo encargado de acabar con el narcotráfico y limpiar la corrupción de las calles así como dentro de las mismas organizaciones de la policía militar brasileña. En esta película vemos una de las realidades más grandes y dañinas dentro de las sociedades de América Latina, cuando la corrupción está presente en todas las instituciones gubernamentales encargadas de combatirla, es cuando sabemos que el sistema no hace más que propiciar la prosperidad de estos problemas.

En esta película podremos ver las dos caras de la moneda (inclusive me atrevo a decir que tres), una historia relatada de manera sublime, la confrontación entre las diferentes ideologías, por un lado los hombres que desean acabar de una vez con la corrupción y el narcotráfico cueste lo que cueste y sin importar el método empleado para dicho fin; los intelectuales y la sociedad que busca un alto al fuego y evitar el derramamiento de sangre en las favelas de Rio, aun cuando propician el seguimiento del crimen organizado al consumir sus productos y por último, los servidores públicos que se dejaron vencer por el mismo sistema y abandonaron sus ideales iniciales de proteger y servir.

Sangre, violencia, drogas, corrupción y una manera sumamente cruda de contar  la historia, hacen de Tropa de Elite uno de los filmes necesarios de ver, no solo para reconocer los diferentes puntos de vista dentro de la sociedad en la que vivimos y que no es ajena a otras naciones de nuestro continente, así como para darnos una idea básica de lo que cada uno de los bandos en esta realidad juegan.

Solo puedo decir, sublime, únicamente comparable con el filme mexicano “El Infierno”, aun cuando este último es más reciente; dos historias contadas completamente diferente, pero que nos dejan con un sentimiento amargo al acercarnos nuestros problemas como sociedad y plasmarlos de una manera que nos dejaran pensando y replanteando nuestra manera de pensar.