Pero no la de Stephenie Meyer.

Es un día tranquilo en las orillas del río Han, perfecto para un día de campo. Es en ese escenario, que las personas reunidas ahí observan un cuerpo extraño colgando de un puente. De pronto ese “cuerpo” despierta, y resulta ser una criatura monstruosa, producto de un derrame químico años atrás. En cuanto despierta, desata una masacre, devorando y llevándose además a la hija de Park GangDu, un simple vendedor en un quiosco a la orilla del río.
Después del ataque, el gobierno de Corea del Sur y de EEUU comienzan un plan de contingencia ya que a raíz del ataque del monstruo, ha surgido un nuevo virus, encerrando a todos los que estuvieron en el río, entre ellos la familia de Gang Du. Ya en cuarentena, recibe una llamada del celular de su hija, confirmando que está viva. Sin el apoyo del gobierno, que está más preocupado por destruir al monstruo y el virus, la familia decide escapar para encontrar a la niña.

The Host es para mí, una película bastante agridulce, combina los géneros de terror y drama con toques de comedia. Muestra también situaciones reales en un escenario fantástico: pobreza, padres solteros, desempleo, la manipulación del gobierno y los medios de comunicación en situaciones críticas, y la unión de una familia en momentos de caos.
En cuanto al monstruo, debo decir que es un excelente trabajo en efectos especiales, con un diseño bastante realista.

Una película imperdible si eres fan de las películas que involucren monstruos gigantes, aunque termina siendo más que eso. 10 de 10.
Un comentario en “The Host.”