¿Se imaginan vivir en la edad media en época donde la comida escaseaba por completo y cuando nacen su madre intenta comerlos?, ¿No? Bueno el anime del que le voy a hablar trata de eso.
Asura es una película de anime la cual se desarrolla en la época medieval, donde al haber una gran sequía el mundo se vuelve inestable y comienzan con practicas violentas incluso de canibalismo.
En este mundo tan desdichado una mujer da a luz a un bebé, el cual cuida pero al no poder soportar la escasees de comida considera la idea de comerse a su propio hijo; lanzandolo incluso a una fogata para matarlo, pero es ahí cuando la lluvia empieza y el niño logra salvarse.
Varios años después éste mismo niño logra sobrevivir, llevando una hoz en su mano la cual usa para matar a las personas o animales comiendo su carne. Éste niño no tiene nadie que le oriente hasta que se topa con un sacerdote, quien le enseña a decir algunos mantras* y le nombra Asura (Ashura).
Una vez que Asura vuelve a vagar por el mundo, se encuentra con el hijo de uno de los feudales de un pueblo, asesinando al chico en una riña; logrando que el señor feudal de ese pequeño pueblo le busque hasta casi deshacerse por completo de él. Todo mundo piensa que Ashura ha muerto excepto porque una de las aldeanas encuentra el pequeño cuerpo del niño flotando en el río, lo lleva a casa y lo cuida hasta que se recupera por completo. La chica le enseña lo que esta bien y mal, incluso a hablar.
Una nueva sequía se llega al mundo por lo que la comida escasea y una nueva crisis aparece cobrando la vida de muchas de las personas.
Es una historia bastante oscura no solo en la trama sino también en los dibujos los cuales no son nada estilizados y delicados como estamos acostumbrados a ver, los escenarios que maneja el autor son bastante buenos, atrapando toda la esencia medieval en éstos. Asura tiene la ventaja de ser una cruel historia de lo que hace la adversidad a las personas y por ende a los extremos que pueden llegar a ser, dejando muchas enseñanzas.
*Un mantra se refiere a las sílabas, para invocar a un dios o como apoyo para meditar.