Casper, ¿Te quedas conmigo? | Reseña por el 20 aniversario

Recuerdo la primera vez en que vi la adaptación fílmica de Casper (o Gasparín en Latinoamérica). Ésta, junto a Babe (el adorable cerdito de quien pronto hablaré) y una película de una niña y una foca cuyo nombre siempre olvido fueron las primeras películas que vi en el cine de avenida Carranza que ahora es sede de la secta “Pare de Sufrir”. Si a algo voy con esto es que en su momento Casper me hizo llorar hasta el infinito en sus momentos finales. Y hoy 26 de marzo dicha película cumple 20 años desde su estreno, y es por ello que decidí hacer un revisionado en forma de la historia del fantasma amigable.

Ahora, denle click a este video y dejen que la brillante composición de James Horner los acompañe durante el resto de la nota:

De entrada estamos ante una cinta cuyo público meta es el infantil, y por ello debemos valorarla como tal. Es bastante claro que Casper no es una obra maestra, ni aunque nuestros recuerdos de la infancia la tengan en un estante de alabanza. Es el caso que nos ocupa en muchas cintas noventeras que nos den un muy buen recuerdo pero cuyo envejecimiento no les es favorable (habló de Jóvenes Brujas, Eso: el payaso maldito, Chucky y un largo etcétera).

La esencia del filme se mantiene a lo que conocemos del personaje: Casper es un adorable fantasma que vive con el trio fantasmagórico, compuesto por sus tíos Stretch, Fatso y Stinkie, y a diferencia de ellos, solo busca hacer un amigo. Cat es una adolescente desadaptada que tiene a su padre por fracasado, pues este insiste en que los fantasmas existen y decide hacer de su psicólogo para que puedan partir al más allá. Es entonces que el destino (y la villana del cuento, Carrigan) decide unir a estos dos personajes.

El Dr. harvey (interpretado por un soso Bill Pullman) acompañado del Trío Fantasmagórico.
El Dr. harvey (interpretado por un soso Bill Pullman) acompañado del Trío Fantasmagórico.

Si de algo peca esta adaptación es en tardar demasiado tiempo en presentarnos a todos los personajes de quienes hará uso, pero a pesar de ello, director, guionistas y elenco logran hacer de este arranque en una experiencia divertida, donde la mayor parte de los gags hacen su aparición.

Es curioso ver como pasa de la comedia de pastelazo a un drama más serio con el transcurso del tiempo, pues una vez que los fantasmas hacen su aparición y que Casper y Cat han decidido ser amigos, la trama nos lleva a conocer el pasado de Casper, mismo que se desconocía de adaptaciones animadas previas y de los cómics en que está basado. Y como tal deja una importante enseñanza a los niños, pues Casper, como entre lineas nos dice, solía ser un niño mimado y caprichoso, quien por culpa de ello falleció de neumonía, y por miedo y culpa decidió permanecer junto a su padre. Y esto es muy importante, pues en los últimos minutos de la película, morir y volver como fantasma es cosa super fácil, y aún así Casper solo desea volver a la vida.

"-¿Cómo es morirse?  -Es...como nacer...solo que al revés."
“-¿Cómo es morirse?
-Es…como nacer…solo que al revés.”

Este blando dilema entre la vida y la muerte, narrado de forma sutil, es acompañado de la brillante composición de James Horner, quien con el temma Casper’s Lullaby, logra cumplir y emociona, aunado a una brillante química entre Christina Ricci y Casper.

La única actuación rescatable es de Christina Ricci, pues todos los demás se pasean por los decorados de la Mansión Whipstaff, cuyo estilo me recuerda a las antiguas construcciones rusas,y el ambiente que se respira recuerda sobre manera a cualquier producción noventera de mano de Steven Spielberg, pero también se sienten ecos de Beetlejuice (Tim Burton), pues al igual que sus fantasmas aquí el trío fantasmal busca divertirse asustando a los incautos.

Los cameos de Clint Eastwood, Mel Gibson, Dan Akroid –quien vuelve como Cazafantasma y es súper divertido el momento en que se rehusa a ahuyentar a los fantasmas previo a la icónica frase “¿a quién vas a llamar?”–, referencias al Exorcista, Marky Mark, Superman, It’s my party… en fin, todo esto logra enriquecer de ritmo y diversión a una cinta que, pese a lo insólito de sus situaciones y lo trillado de su argumento, se vuelva un sano entretenimiento familiar, aún perdurable en nuestras memorias. No tan genial como se recuerda pero que se resiste a envejecer mal. En conclcusión, no le puedo poner mala nota, no, no le puedo poner mala nota… ¡Sería matar mi infancia!

Al final, solo nos queda responder la interrogante que Casper realiza durante la escena del baile, no dirigida únicamente a Christina Ricci, sino a todos: ¿Te quedas conmigo?

Autor: Mauricio Vargas

Todos gustan de definirse como raros. Yo me defino como un tipo normal con gustos particulares. Potterhead desde siempre. Un niño en el cuerpo de un hombre. No soy distraído, me pierdo en el sub-espacio.

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