Teen Wolf no es una serie adolescente cualquiera. Punto. Si bien cuando empezó ni siquiera me llamó la atención (otro intento de Twilight, ugh), el año pasado decidí darle una oportunidad -sugerencia de un fan acérrimo de la serie- y una tarde comencé a verla y, producto de una alineación de astros que pocas veces ocurren para que yo me vuelva fan de algo, quedé completa y absolutamente enganchado a los personajes de Beacon Hills. ¿Y ha valido la pena? Oh, vaya que lo ha hecho.
Y comenzamos con el opening del lado B de la tercera temporada, mi favorito por supuesto y para ambientar un poco:
La historia
¿Cómo definir Teen Wolf sin caer en el fanatismo? Si bien era escéptico tras los primeros episodios, después de ver 4 temporadas ya no tengo la misma opinión inicial. La serie, es producto de la ola de reinicios de los últimos años (en este caso de una película ochentera con Marty McFly, que poco o nada tiene que ver con lo que nos ocupa, salvo alguno que otro nombre y el titulo) y del montón de intentos de series juveniles con temática juvenil/sobrenatural/romántica.
Tenemos a Scott McHall y a su mejor amigo, el sarcástico e inteligente Stiles Stilinsky (su verdadero nombre sigue siendo un misterio después de 4 temporadas), quien es hijo del Shérif donde ambos viven: el poblado de Beacon Hills. Una buena noche en la que Scott y Stiles deciden hacer de investigadores, Scott es mordido por una criatura que no sabe identificar, pero que enseguida sabemos que fue un lobo. Los capítulos pasan y Scott pasa a ser el típico don nadie a la super estrella del equipo de lacrosse.
Y con todo poder viene una gran responsabilidad. Reclutado por el enigmático Derek Hale, Scott conoce los peligros y el enorme desafío que conlleva tener una doble vida como hombre lobo, y así enfrentar los terrores sobrenaturales que acechan Beacon Hills.
Cada temporada está articulada de tal forma que, en lugar de ser un caso sobrenatural por episodio, sea un gran misterio a resolver, casi siempre una serie de asesinatos que llevan a descubrir la identidad en quien menos pueda sospecharse. Cada capítulo contiene pistas, y es deber de los personajes ir armando el rompecabezas para un casi siempre explosivo final de temporada.
Obviamente tenemos romance, comedia, un poco de suspenso, mucha acción y una gran selección de temas musicales para acompañar la trama.
Los personajes

Tenemos al protagonista, el mejor amigo bromista, la chica nueva, la que es un higadito, el deportista popular, el profesor maldito, los padres preocupados, el renegado, el villano de turno y alguno que otro estereotipo juvenil imperdible. Pero la gran diferencia es que aquí sí hay actores que sostengan tanto la trama como al personaje, partiendo del cliché sin llegar a él.
Sobresaliente Dylan O’Brien, en su primer papel con notoriedad, como Stiles Stilinski (a mí gusto, el verdadero protagonista de Teen Wolf), el mejor amigo cuya única defensa es ser el líder sarcástico e intelectual de la manada de Scott. Por supuesto tenemos a Scott (el un tanto soso Tyler Posey), quien comienza reacio a adoptar su papel como hombre lobo y terminará como líder de su propia manada. Derek es el mentor de Scott. Reservado e hiper violento en ocasiones tiene rostro en Tyler Hoechlin.

Entre las chicas están las bellezas de Crystal Reed y Hollen Roden, como Allison y Lydia, las mejores amigas que tendrán que adoptar su papel en este mundo sobrenatural. Ambas son aguerridas a su manera y componen ese elemento de sensualidad y valor siendo sus propias heroínas dentro de toda la historia. Y por primera vez no son la típica chica que es la novia de alguien. Vamos, Allison sigue su propio camino una vez decide dejar a Scott (ese fue un spoiler), sin depender de ningún hombre para así ser Allison, un personaje completamente independiente que toma su propio liderazgo.
Si nos vamos a un Test de bechdel, Teen Wolf tiene un excelente con ambas chicas, pero a partir de la segunda mitad de la tercera temporada se unen Arden Cho como Kira Yukimura y Shelley Hennig como Malia Tate, otro par que llena de estrogeno la pantalla, dispuestas a derrochar valentía, sensualidad, algo de humor por parte de Arden y por supuesto, patear traseros como si no hubiera un mañana.

Y en cuanto a secundarios tenemos al modelo Colton Haynes (quien tuvo una interesante progresión como personaje y fue un buen villano en la segunda temporada), a J.R. Bourne como Chris Argent y a Linden Ashby como el Sheriff Stilinski. Ambos buscan lo mejor para sus hijos, aunque el primero convierte a su hija en una cazadora de hombres lobos y el segundo… pues le basta con aguantar la hiperactividad de Stiles y ya por eso es uno de mis favoritos.
Los villanos
Todo héroe necesita de un villano para demostrar su valor. El primer vilano en quien podríamos pensar sería en un lobo contrario, y sí, un hombre lobo es el primer villano al que se enfrenta Scott. A pesar de que su diseño sea un tanto, no sé… poco convencional, los hombres lobo de aquí se diferencian lo suficiente de aquellos a los cuales estamos acostumbrados a ver en grandes producciones. Además siguen antiguas características dejadas un tanto en el olvido, hablo por supuesto del sistema de manadas bajo Alphas, Betas y Omegas, y también de la conversión a voluntad en lobo.

Sin embargo, Teen Wolf explora criaturas sobrenaturales poco explotadas o de creación propia.
Tenemos por ejemplo al Kanima de la segunda temporada, un cambia formas cubierto de escamas y una gran cola. Los Kanima son una criatura marioneta, lo que implica que son dominados por otra persona llamada ‘Maestro Kanima, el cual tiene dominio total sobre la criatura. De creación propia para la serie, está supuestamente inspirado en el hombre-jaguar de la mitología Olmeca.

Tenemos también al Darach, otro ser inventado por Teen Wolf cuyo origen druida es usado para hablar de alguien que se ha ido por el camino equivocado. La palabra Darach significa ”roble oscuro’’, y le viene bien, puesto que un enorme roble, el Nemeton (también de origen druida) es uno de los ejes fundamentales de la primera parte de la tercera temporada.

Tenemos una Banshe, la cual cumple con el requisito básico de su mitología: advertir a los demás de la muerte de alguien cercano; y desde oriente nos presentan los diversos tipos de Kitsune. Del folclore japonés, un Kitsune es un espíritu del bosque con forma de zorro, cuya función es proteger bosques y aldeas. Su forma oscura es un Nogitsune, y créanme cuando les digo que este último es el mejor villano de las 4 temporadas de Teen Wolf.
Tambien hay algo de hombres-coyote y Berserkers, de origen vikingo pero modificado ligeramente aquí para darles característica de nahuales.
Y si nos vamos al lado humano, pues hay cazadores letales de hombres lobo y la psicótica mente de un asesino serial conocido como El Benefactor, dispuesto a acabar con todos los seres sobrenaturales ofreciendo altas sumas de dinero para quien lleve a cabo los asesinatos. Un poco letal el asunto.

Por qué ver Teen Wolf
Puede que la primera temporada esté llena de clichés, malos efectos especiales, diálogos metidos con calzador y una trama esquemática que busca presentar a los personajes más que otra cosa, eso sin dejar de ser divertida con creces, pero a partir del arco de la segunda temporada te hacen querer saber más.
Teen Wolf ha ido creciendo poco a poco, mejorando sus tramas al punto en que es imposible preocuparte por los personajes, cuyo desarrollo no solo es muy interesante, sino que es realmente sorprendente, puesto que como mencioné, no solo son apuestos, sino que realmente saben actuar. Para prueba el momento desgarrador de final de la temporada 3. Todo el elenco luce -y es- ESPECTACULAR (destacando por supuesto a Crystal Reed y Dylan O’Brien).
Son ellos, el elenco, quienes sostienen todo el peso de la serie. Cada que Crystal Reed coge el arco, Hollen Roden su lengua y actitud, Dylan O’Brien su ingenuo sarcasmo, o cuando Tyler Hoechlin patea traseros enseñando abdominales. Por cada Tyler Posey y J.R. Bourne discutiendo sobre cómo matar a los lobos rivales… en fin, pocas veces he visto tanta química en una serie juvenil. Vamos, ya ni siquiera sobrenatural (te estoy hablando a ti True Blood)
Teen Wolf no es una serie adolescente cualquiera.
