Exactamente un año atrás, My Chemical Romance sorpresivamente se despedía de todos sus fans con un simple comunicado que anunciaba el fin de la agrupación. No hubo gira del adiós. El rumorado quinto disco jamás vio la luz. Anonadado estaba.
Si bien pudiéramos mencionar mejores y más populares bandas, My Chemical Romance es parte de mi adolescencia, y como muchas cosas, esto te marca. Su estilo desenfadado, oscuro y poético me llegó de una manera tal que simplemente no puedo describir.
Mi viaje comenzó durante esa transición que haces entre la secundaria y la prepa. Como he mencionado antes, era un puberto ingenuo que aún creía en los unicornios y en la piedad de Dios. Y llegó The Ghost of You. Desgarradora y potente. Para este entonces yo ya tenía claro cual sería mi perspectiva de vida profesional futura, y el ver la perfecta edición e ingenio para realizar el video del single me hizo anhelar más estar detrás de una cámara.
Y llegó el Desfile Negro. Éste, su tercer álbum de estudio, fue sin duda el que me acompañó realmente durante varias noches de locura y desvelos, de depresiones y encuentros fortuitos con el amor. Welcome to the Black Parade se convirtió entonces en mi canción, mi tema. Un legado, quien hoy día sigue resonando en mi cabeza, cual seductora muerte acompañándote en tu último desfile hacia la otra vida.
Las aventuras que vivieron los killjoys lograron un estilo único y desenfadado, con esa energía vital que necesitaban para dejar atrás las sombrías melodías que les precedieron. Y los descartes de Conventional Weapons, que a pesar de ser eso, demostraron a quien escribe que el alma seguía ahí.
The life goes on, bandas se van y bandas vienen, y sin embargo, lo que se queda en uno son esos grandes momentos, esos viajes en el camión mientras escuchas esa rola que más te pega, la que te sabes al derecho y al revés, cantando a todo pulmón en tu coche y pensando en como adecuarla a tu vida. Eso representan para mí temas como Helena, Welcome to The Black Parade, la estridencia de Mama o la rebeldía de Teenagers, la ondee heroica de Party Poison, o los comienzos con Demolition Lovers.
My Chemical Romance dirá adios, pero El Desfile Negro nunca morirá.
My Chemical Romance dirá adios, pero El Desfile Negro nunca morirá.
“Do or die, you’ll never make me
Because the world will never take my heart
Go and try, you’ll never break me
We want it all, we wanna play this part (We’ll carry on)”
– My Chemical Romance
que buena nota, KILLJOYS NEVER DIE!