Game of Thrones: The Laws of Men and Gods | Reseña

“¿Y quién sois vos, dijo el altivo Lord,

Que tan bajo inclinarme debo?”

Te preguntarás, no sin razón, porque empezar esta review de Game of Thrones con el fragmento inicial de Las Lluvias de Castamere. Sabemos que la tonada es la pieza detonante para cualquier tragedia en el universo de Westeros. Y que al final del episodio 6 empezara a sonar no augura nada bueno.

El anterior capítulo me pareció aún más tranquilo que los anteriores, y a pesar de que tiene momentos bastante gratificantes (la revelación de que Meñique y Lady Arryn iniciaron el Juego de Tronos, las confabulaciones de Cersei para amañar el juicio a su hermano) no me lleno de momentos suficientemente buenos para la review correspondiente. Mea culpa. Pero lo que respecta a The Laws of Men and Gods es harina de otro costal, pues Game of Thrones vuelve con un subito subidon de adrenalina para ir acomodando los eventos para el gran final.

 

Alrededor del continente y más allá.

Khaleesi y punto
Khaleesi y punto

El siempre alegre Stannis Baratheon y Ser Davos se presentan ante el Banco de Hierro a solicitar un préstamo a Mycroft Holmes el presidente del mismo, un hombre barbón que en un principio lo niega al ver la futilidad de la causa de Stannis. Al ver su futuro amenazado, Davos defiende la causa con la promesa de retribuir lo que corresponda, con la muerte anunciada de Tywin Lannister, el odio del pueblo a Cersei y la incapacidad de Tommen para gobernar.

Bastante pena da, ciertamente, el intento de rescate a Theon por su hermana Asha Yara, pero las torturas a la que sin duda ha sido sometido Theon lo convierten en un caso perdido. Completamente amaestrado por el bastardo de Lord Bolton, solo obedece al nombre de Hediondo y es mandado a una misión por su amo y señor: hacerse pasar por Theon Greyjoy. A falta de Joffrey, Ramsay Nieve encabeza la lista de personajes que deben morir lenta y dolorosamente. Y pensar que Iwan Rheon era un tierno corderito en Misfits.

La opinión general sobre el último capítulo de Game of Thrones
La opinión general sobre el último capítulo de Game of Thrones

En Meereen Daenerys continua su aprendizaje en el poder, enfrentándose al concepto de la justicia, mismo que es abordado de otra forma más adelante. Aquí entran a juicio un campesino que vio como su ganado terminó convertido en buffet asado para dragón y el hijo de uno de los amos crucificados por Khaleesi en capítulos anteriores. Las decisiones que la Targaryen habrá de tomar la definirán como la clase de gobernante que desea ser, puesto que aquí entra en una encrucijada al enfrentarse al abstracto concepto de lo que es la justicia, puesto que para lo que algunos lo es, para otros tantos sólo significa responder violencia con más violencia.

 

En Desembarco del Rey

El verdadero deseo de la araña: el Trono de Hierro
El verdadero deseo de la araña: el Trono de Hierro

La otra media hora de capítulo se lleva a cabo en la capital de Westeros, donde Tyrion es llevado a juicio por regicidio. Y es en esta parte donde vemos la otra forma de hacer justicia: realizando pantomimas para eliminar lo indeseado. Uno a uno vamos viendo los testigos a los que Cersei y Tywin escogieron para probar la culpabilidad de Tyrion, siendo éste incapaz de defenderse mientras que al otro lado de la sala tenemos a Margaery Tyrell bastante incomoda al ser la única presente en conocer a la verdadera asesina de Joffrey.

Tywin es como un banco: nunca saldrá perdiendo. Y en este caso llega a un acuerdo con Jaime, indultará a Tyrion enviándolo a la Guardia de la Noche siempre y cuando Jaime renuncie a la Guardia Real y acepte ser el heredero Lannister que Tywin siempre deseo. Jaime pone sobre aviso a su hermano y es entonces cuando se presenta la último testigo: Shae.

Traicionada por las palabras que Tyrion vertió sobre ella, y obviamente siendo comprado su testimonio por Cersei, ésta relata como el gnomo y su esposa Sansa Stark idearon el asesinato de Joffrey.  Brutal el momento en que la confianza y el amor del enano hacia la única mujer en su vida son quebrantados en millones de fragmentos.

En un arrebato de ira, Tyrion vierte su veneno a todos los presentes, deseando su muerte y declarandose culpable del delito de ser un enano deforme. Y al saber como todos nosotros que ese juicio es una farsa solicita un juicio por combate y así probar ante los dioses su inocencia en el asesinato.

 

Conclusión

Un capítulo bastante solido es el que nos presenta Game of Thrones en esta ocasión  donde los diálogos sobre el poder y las implicaciones de conseguir lo que uno quiere son la definición perfecta del Juego de Tronos, para culminar con un cliffhanger que hace que deseemos que llegue Sinsonte, el próximo episodio, donde *INICIA EL SPOILER* el gran final de Tormenta de Espadas se llevará a cabo. Sí, me refiero al regreso de ese alguien que ya no está. *FIN DEL SPOILER*.

 

La Escena de la Semana

El mejor dialogo que hemos visto en toda la temporada, del siempre genial Tyrion

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Autor: Mauricio Vargas

Todos gustan de definirse como raros. Yo me defino como un tipo normal con gustos particulares. Potterhead desde siempre. Un niño en el cuerpo de un hombre. No soy distraído, me pierdo en el sub-espacio.

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