Acusaron a Los juegos del hambre de plagio de Battle Royale sin saber que lo único que los dos libros comparten es esa premisa de adolescentes matándose entre sí, sin saber que son historias con una psique y una profundidad muy diferente, ambas explorando distintos aspectos de una historia lejanamente parecida. Porque, ¿qué harías tú si tuvieras que matar a tus compañeros de clase, a esos que conoces desde que eres un niño, con los que has pasado gran parte de tu vida?
Al comienzo de la novela cuarenta y dos adolescentes que se disponen a disfrutar el viaje de fin de cursos son llevados hasta una isla mientras duermen y despertados con la noticia de que tienen tres días para matarse entre ellos y que quede uno sólo. Les dicen que participar en el Programa (Battle Royale) es una gran oportunidad, pero la mayoría lo considera sólo una pena de muerte…, les dicen que deben hacerlo con ganas y con entusiasmo, pero la inmensa mayoría se dejará arrasar por la desesperación que acabará por llevarlos a distintos caminos…
Mientras que algunos dejan al azar su decisión sobre su participarán o no en ese monstruoso espectáculo, otros se dedica a matar como pueden con el firme pensamiento de que no serán los perdedores y otros intentan formar alianzas para sobrevivir en un juego mortuorio al que los condujo la casualidad o el azar…
Shuya Nanahara se promete proteger a Noriko, la chica que le gustaba a su mejor amigo, asesinado antes si quiera de empezar el juego, y sobrevivir junto a ella cueste lo que cueste. ¿Pero cuánto cuesta realmente engañar a los supervisores de Battle Royale, que los obligan a matarse unos a otros mientras están resguardados donde nadie puede alcanzarlos?
Muchos no dudan y matan. Porque matar significa estar cada vez más cerca de sobrevivir y la desesperación de aferrarse a la vida los lleva hasta ese extremo. Ninguno se plantea si podrá vivir con esas muertes en su conciencia o la vida que llevará después del Programa… Casi todos se abandonan al aquí y al ahora y se aferran a la vida con desesperación, formando alianzas que los arrastran a la muerte, volviéndose un poco locos, pensando, una y otra vez, cómo salir de allí, como vivir unas horas más si quiera…
Algunos se matan, en cambio, consumidos por el miedo, abandonados por la suerte, pierden la esperanza y se dejan morir…
Pero al final, ¿qué harías tú si te vieras obligado a participar en Battle Royale?