¿No les ha pasado que siempre han querido ver una película pero por x o y cosa no se dan el tiempo o bien no se presenta la oportunidad? Bueno eso precisamente me pasaba con esta película de 1996 de Danny Boyle, protagonizada por Ewan McGregor. Fue hasta este fin de semana cuando la vi disponible en Netflix y vencí a la procrastinación fílmica.
Trainspotting nos cuenta la historia de Renton (Ewan) un junkie escocés de la heroína, su vida con sus amigos, padres, mujeres y todas esos problemas que la droga ocasiona. Esta no es una película bonita – bueno, argumentalmente no lo es, fílmicamente sí –, puede decirse que de cierta forma es tan cruda como debiera ser, porque hacia el final el personaje no llega a concluir si su vida es mejor o peor sin la droga, solo sigue adelante, como sea.

Danny Boyle es bueno para sumergirnos en mundos dentro del mundo de sus películas, crea espacios fantásticos e irreales para servir como apoyo a la narrativa de sus situaciones, y en Transpotting no es la excepción, logrando adentrarnos a las sensaciones de los personajes, casi al punto que nos hace sentir como si estuviéramos ahí.
Una de las cosas en las que recae la magia de la cinta es en el formato de la narración, en la cual la historia es contada a través de la voz de Ewan McGregor, con su acento escocés, cosa que hemos visto en otras de sus películas como Big Fish, o Moulin Rouge!, y escucharlo siempre resulta en un deleite. Por otra parte, cada una de las escenas y escenarios está planeado para significar algo más de lo que sucede a simple vista, es ahí donde debe entrar nuestra capacidad para interpretar la cinta y disfrutarla aún más.

Esta película está a punto de cumplir 20 años y es una de las primeras películas de Boyle que lograron salir de la televisión para proyectarse en la gran pantalla, esta cinta le valió un Oscar por mejor guión adaptado. Me ha gustado bastante, sin embargo, a pesar de que solo tiene una duración de hora y media, llega a sentirse un poco larga por su ritmo lento.
Ahora solo nos queda esperar a que el siguiente año (2016) vea la luz Porno la secuela directa de Transpotting que se especula ocurrirá 20 años en el futuro – justo la diferencia de años reales entre una y otra.
Recomiendo ver Trainspotting ya que se ha convertido en una película de culto, que todos deberían de ver al menos una vez en sus vidas. Prepárense para ver muchas, muchas drogas.

bytes.