A propósito del Día Mundial del Medio Ambiente

¿Qué pasaría si las predicciones de los científicos especializados en el cambio climático, de un momento a otro, sin darnos cuenta, se cumplieran? Eso es algo que preocupa a muchos, pero que tiene sin cuidado a muchos otros, que incluso creen que el cambio climático es un invento mediático para distraer de los asuntos que de verdad son importantes. Sin embargo, creo que el cuidar nuestro planeta es importante también, pues hasta ahora es el único lugar habitable que existe, aunque tengo el presentimiento de que, cuando los expertos encuentren algún otro sitio, no todos podremos ir, y seguro lo dejaremos igual de devastado que la Tierra, supongo que está en nuestra naturaleza humana.

Alguna vez imaginé qué sucedería si esas predicciones que ilustran en las investigaciones sobre el cambio climático, los documentales y las películas de ficción se volvieran realidad, y escribí una historia, se las comparto y espero dejen su opinión en los comentarios.

 “Más que el brillo de la victoria

  nos conmueve la entereza ante

  la adversidad”

                                                Octavio Paz

Hola. Me llamo Vicente y les contaré una historia.

La vida pasaba “normal” así como tú y yo la conocíamos. El viento frío de las mañanas tocaba mi rostro cuando salía para ir a trabajar. En las calles veía los autos y los autobuses pasar, a las personas dirigiéndose hacia su destino a pie o en bicicleta. Katia me hacía el desayuno. Me daba un beso de despedida siempre deseándome un buen día. Solía llevarla a su trabajo pero se había retirado temporalmente. Tendríamos un bebé. Antes de regresar a casa, me pedía una fruta extraña y pasaba horas buscándola por el mercado. Me encantaban todos los aromas y colores que había en ese lugar. A Katia le gustaba caminar bajo la lluvia. Yo me divertía viéndola mojarse porque siempre olvidaba el paraguas.

Después del trabajo y al terminar mi búsqueda incansable de la fruta que se le antojaba a Katia, me dirigía con ansia hacia mi casa. Me gustaba hablar con mi hijo, aunque aun era una panza y me negaba rotundamente a saber el sexo. Katia me llamaba anticuado por eso.

                                                                      Me atrevo a decir que era feliz.

El gran momento llegó. Estábamos nerviosos. De pronto se escuchó la voz del doctor: es una niña. La mirada de Katia desprendía un brillo y una luz que jamás había visto. La escuché llorar y me quedé tranquilo, pero se la llevaron muy rápido y ahí supe que algo ocurría. No pudimos verla hasta después de dos semanas. Nadie nos decía por qué. Katia ya podía dejar el hospital y nos fuimos a casa.

                                                                                 Estaba devastada.

                                                                                       Yo también.

Deseaba tener a nuestra pequeña entre mis brazos. Una tarde de esas dos semanas interminables, un grupo de doctores y especialistas de todo tipo apareció en nuestra sala:

“…Hemos definido lo que sufre su hija como ictiosis, esta palabra proviene de la raíz griega Ichty, que significa pez, en referencia alegórica a las escamas pues provoca que la piel se vuelva seca y escamosa, como la de un pez. Su hija presenta una piel sumamente frágil, ampollosa, que puede desprenderse con tan solo rozarla, tiene un engrosamiento excesivo de la planta de los pies, eso hará que le sea difícil caminar, al igual que el agrietamiento de la piel de los dedos de las manos, el cual puede conllevar que aun las tareas más simples se vuelvan complicadas y dolorosas. Su apariencia debido a la tirantez de sus párpados y labios, la deficiencia del crecimiento del cabello y demás dificultades psicomotoras le causarán problemas de baja autoestima, tendrá pocos amigos, surgirán miedos ante el sexo opuesto, depresiones y obsesiones… es una enfermedad sumamente extraña, sólo el .37 %  de los recién nacidos pueden ser afectados, es un caso insólito… deben mantener su piel hidratada, por lo que les proporcionaremos cremas tópicas a base de Acitretina, un producto sintético relacionado estructuralmente con la vitamina A, cuya respuesta terapeútica normal consiste en la descamación, seguida de reepitelización más normal de la piel. El uso de este medicamento, siempre e inexcusablemente, deberá estar controlado por un especialista… bla, bla, bla…”

Hubo un momento en que sólo escuché murmullos a lo lejos. Nos quedamos boquiabiertos. Pero aún sabiendo eso, estábamos felices. Al fin la veríamos.

                                                                        La gente la llamaba fenómeno.

                                                                         Los doctores un caso insólito.

                                                                          Nosotros la llamamos Lucy.

El mismo año en que Lucy nació, se presentaron muchos casos similares. Hubo algunas mujeres que vieron el nacimiento de sus hijos como un mal augurio, pues en ese año la psicosis por las profecías mayas y el Nuevo Testamento invadió todo el mundo. Muchos se suicidaron al pensar que el mundo terminaría.

En sus estudios, los doctores no contemplaron que la enfermedad de Lucy mutaría y la dejaría ser una niña como cualquier otra. Logró caminar y con eso se volvió nuestra casa un caos total. Lucy es una niña muy despierta y traviesa. Siempre le ha atraído el agua, nos daba un poco de gracia que nuestra hija pareciera pez y que además le encantara estar en el agua. Pasaron 10 años. Muchas cosas cambiaron.

                                                                                       Lucy creció.

                                                                                       Katia murió.

                                                                                   El mundo cambió.

El océano subió su nivel 740 pies. La Torre de Pisa por fin se cayó aunque no los gobiernos, pues milagrosamente todos los políticos importantes de todo el mundo siguen con vida. Algunos otros que tienen suerte y dinero viven en cruceros y barcos. Los que no tenemos tanta, vivimos en balsas gigantescas, en las que construimos pequeñas ciudades a las que llamamos aquopólis, sólo por diversión y para no olvidar que alguna vez fuimos una civilización que superaba sus propios desastres.

Todo quedó bajo el agua, los animales que acostumbrábamos comer, las plantas que se solían cultivar y todas esas pequeñas cosas que amaba de la vida como los cines o el whisky. Nueva York quedó sepultada. Y nunca pude ir.

Me reconfortaba que Lucy fuera feliz. Su generación nació para vivir en el agua. Por eso el fenómeno repentino de los “Niños Pez”, la humanidad estaba evolucionando pero nadie se dio cuenta hasta ahora. Tenía muchos amigos y amigas como ella.

                                                                                       Jugaba.

                                                                                         Reía.

                                                                               Lloraba por su mamá.

Se divertía trayéndome cosas desde el fondo. Así obtuve un reloj suizo y un Rembrandt original en mi cumpleaños, deteriorado un poco por el agua pero aún conservaba algunos colores y siluetas de cuando se exhibía en el Museo de Louvre.

Lamentablemente, yo todavía soy un ser terrestre, pero me las había ingeniado para sobrevivir, desde hace años. Sin embargo, hace algunos días, el agua potable se agotó  sólo he tomado agua salada y parece que está comenzando a afectarme. Por eso con mis últimas fuerzas escribí una carta para mi pequeña Lucy y agregué mi historia para que no se la lleve el olvido.

Día Mundial del Medio Ambiente



Hoy 5 de junio, desde 1973, se celebra a nivel mundial el día del medio ambiente. 

Si algo está de más por decir es que debemos de cuidar nuestro planeta. ¿Qué estás haciendo tu por cuidar el ambiente? A estas alturas del partido todos tenemos muy en claro que es necesario llevar a cabo practicas que disminuyan nuestra huella ecológica. Si no estas familiarizado con el término, la huella ecológica es el equivalente en toneladas de bióxido de carbono que genera cada una de tus actividades, es decir, el hecho de comer un corte de carne genera un impacto que empieza desde la crianza de la res y termina cuando tienes en tu plato una muy rica pieza de carne, todo este impacto puede medirse en toneladas de bióxido de carbono (con algunos cálculos para llegar a su equivalencia correcta).

¿Quieres saber que tan grande es tu huella ecológica? Te dejo aquí un link donde podrás evaluarte, no te asustes si sale muy alta, mucha gente no tiene conciencia del impacto que pueden llegar a generar actividades comunes. La misma página te recomienda acciones que puedes tomar y así empezar a disminuir tu huella ecológica. 

Es importante tener siempre en mente el cuidado del ambiente, aunque parezca cliché, pero de verdad solo tenemos un planeta y nos lo estamos acabando.