Doctor Who: Flatline |La lucha entre la 2D y la 3D [Reseña]

Clara continua viajando con el Doctor, a escondidas de Danny y engañando a ambos porque joder, quién no quiere viajar en el tiempo y en el espacio aunque a su novio no le agrade la idea. Eso sigue sin explicar el porque no se hacen la vida más fácil y se llevan a Danny con ellos, pero eso es algo que me supongo explicaran en el siguiente capítulo.

En cuanto a éste, la TARDIS misteriosamente comienza a ser más pequeña por fuera que por dentro (sí, aún más pequeña de lo que usualmente es) dejando al Doctor encerrado en ella y dejando a Clara a cargo de la situación. La Doctor Clara comienza a investigar y se topa con una serie de desapariciones. Junto con el joven Rigsy, su primer companion, dan con unos seres que vienen de la 2ª Dimensión y como suele suceder, el caos y la muerte van en su paso.

Si por algo ha destacado Steven Moffat como showrunner y guionista jefe de Doctor Who es por traer criaturas cuyo mayor interés radica en ser psicológicamente aterradores. Para prueba nos remitimos a El Silencio. Aún así, a pesar de que ha brindado una mayor variedad de seres de este tipo, relegando a los aliens clásicos, no siempre ha dado en el clavo. Afortunadamente eso no pasa en Flatline.

Los Boneless, bautizados así por el Duodécimo Doctor, son unos seres que se infiltraron a nuestra dimensión, cuyo concepto de tres dimensiones no es claro para ellos, así que buscan investigar y comprender lo que sucede. Sin embargo, eso conlleva matar a varias personas y absorber toda la energía de la TARDIS, encogiendo con ello y encerrando al Doctor.

 

Los guionistas vuelven a sacar ese lado de Clara que tanto nos gusta, y convierten en un capítulo que fácilmente pudo ser tan intrascendente como los dos previos en un capítulo lleno de emoción, el humor espontáneo del Doctor y un par de referencias bastante entretenidas. Y Missy, oh Missy, ¿que tienes en mente y qué harás con Clara? (Además ahora sabemos que en el cielo se usa iPad Air)