Actor, escritor, productor, editor, modelo, actor de doblaje, director de cine. ¿Y aún así no conoces a Xavier Dolan? A Xavier Dolan le han llamado arrogante, insolente, pretencioso y todos los adjetivos que quepan en un diccionario de sinónimos. Críticos y directores de cine se han puesto verdes de envidia. ¿Y quién no? Escribió su primer guión a los 16 y dirigió su primera película a los 20, sin pasar por cortometraje previo alguno.
Eso y Cannes. ¡El haber sido seleccionado en Cannes tres veces seguidas no lo pueden contar muchos! Claro que, para conseguir lo que él ha conseguido era necesario estar en el sitio justo y en el momento justo.
Xavier Dolan fácilmente puede definirse como el nuevo icono pop, kitsch, hipster y gay. ¿Por qué? Pues porque ”Todas mis películas hablan del mismo tema: el amor no correspondido”. Eso y una estética ultra-estilizada, música pop, cámara lenta y muchos filtros.
Tenemos J’Ai Tue Ma Mere (I Killed my Mother, Maté a mi Madre), que nos habla sobre un chico que no nació para tener una madre y una madre que no nació para tener un hijo. Una historia que el mismo Dolan escribió a modo de venganza por el rencor que le tuvo a su madre durante la adolescencia.
Tenemos Les Amours Imaginaries (Heartbeats, Los Amantes Imaginarios) donde un par de amigos, hombre y mujer, se enamoran y forman un singular, cómico y competitivo triángulo amoroso con un chico de sexualidad ambigua. La película habla de amores platónicos, las ilusiones amorosas y anhelos sexuales que creamos en nuestra cabeza y que luego no se corresponden con la realidad.
Tenemos Laurence Anyways (Laurence de Cualquier Forma) donde Laurence, quien tiene 30 años, le revela a su enamorada que siempre ha deseado ser mujer, y ambos se embarcan en el gran cambio que esto representa para ambos, tanto física como emocionalmente, hasta su transformación total, llegados al nuevo milenio y a una nueva aceptación.
Laurence Anyways es, por encima de todo, una desgarradora historia de amor que, por sus peculiaridades, se torna en un amor cada vez más imposible y doloroso. Una historia que habla de que puedes amar mucho al otro pero no querer acompañarlo en su proceso de cambio. ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar por el otro?
Y por último tenemos Tom à la Ferme (Tom at the Farm, Tom en el Granero), la trágica historia de un hombre que debe enfrentar el desconocimiento de la verdadera naturaleza de la relación entre él y su fallecido amante ante la familia de este último.
¿Pero qué es lo que hace que su cine sea tan especial? Como mencionaba anteriormente, los factores que más lo caracterizan son la sobre estilización tanto de la fotografía como del vestuario, la música y la ambientación, algo que los críticos califican como estética de videoclip musical. Sin embargo, bien pudiéramos connotar simbólicamente el sentir de las mismas. ¿O qué acaso no magnificamos la realidad cuando estamos enamorados con música indie y filtros de Instagram?
Ser el iPod de Dolan debe el valhalla para cualquier melomano. Como hemos podido constatar en sus películas, la música indie y electro predomina, sin embargo, también hay toques frescos de pop francés y rock alternativo. Para muestra algunas de las mejores rolas que se han podido escuchar en sus películas:
Noir Désir – Maté a mi Madre
¿Existe alguna forma más divertida de pintar una oficina? ¿O desquitar el rencor que tienes hacia tu madre?
A New Error – Laurence de Cualquier Forma
En esta no sólo podemos apreciar su buen hacer tanto en edición como en musicalización, sino en la creación de atmósferas. Y sí, también hay exceso de estilo, para prueba la forma en que caen las prendas de ropa.
Going to a Town – Tom en el Granero
Aún no he visto Tom en el Granero, sin embargo, la canción nos habla de la melancolía y desprecio que tiene en nuestro ser la hipocresía de la sociedad. Lugares donde la frustración y la deshonra encuentran un lugar propio. Y lugares donde se nos juzga por quien se decide a amar. ¿Existe alguna canción más ad hoc para esta película?
Dolan puede ser un presuntuoso superficial en sus películas. Pero es harto simpático. En esta entrevista no sólo revela su gusto por Titanic –al igual que su personaje en Maté a mi Madre- película que ha visto 35 veces, ser parte del Team Jacob -Dolan dobló al francés canadiense la voz de Jacob Black en la saga Crepúsculo- e incluso hablar sobre la universalidad de sus trágicas historias y no sólo enfocarse a que son para el público gay.
Xavier Dolan es uno de esos directores con los que sientes fuertemente que le aguarda un brillante futuro profesional, luego podrá cumplir o no las expectativas personales de cada uno, pero lo que está claro es que hay madera de gran y perdurable cineasta. Con sus aciertos y fallos, este autor renueva y refresca el panorama cinematográfico actual y da nuevas esperanzas a los cinéfilos con respecto al cine reciente, necesitado de buenas y audaces películas.