La primera vez que vi Insidious, como buena miedosa que soy, estuve hecha bolita, y terminó gustándome. Insidious 2, aunque no me fue tan impresionante como lo fue Insidious en la primer vez que la ves, es terror del bueno y para nada te deja mal sabor de boca. Fue en estas películas y en The Conjuring que nos atrajo lo que hacía James Wan, aunque ya había comenzado a despuntar con Saw y Dead Silence –El títere como se le promocionó en Latinoamérica-.
Insidious Chapter 3 no es mala, es entretenida, intenta seguir a sus predecesoras, y se puede ver hasta en la estética, y aún así puedes sentir que falta algo.
Esta película es una precuela, y busca, con otro caso paranormal, el mostrarte el inicio del equipo cazafantasma de Elise Rainier. El caso: una chica que en un intento por contactar a su madre fallecida hace no mucho tiempo, atrae algo más, y después de sufrir un serio accidente, se transporta a otro plano, para después regresar y traer consigo, sin querer, a ese ente, que se encargará de atormentarla.
James Wan en esta película ya no es director, y debo decirles que se siente. Aunque estéticamente se mantienen elementos como el uso de los colores rojo y azul para representar el otro plano astral, además de que afortunadamente, los momentos de terror no se reducen a simples screamers -lo cual agradezco mucho-, debo decir que para mí, faltó algo más de tensión, suspenso, eso que me hizo estar hecha bolita en mi asiento en las películas anteriores.
Además, algunas cosas quedan como cabos sueltos en esta historia, y uno que otro elemento lo consideré innecesario, se mantiene un buen ritmo en la trama, y a lo largo de la película se nos muestran guiños de lo que vimos en las 2 películas anteriores.
Insidious Chapter 3 es una buena película de terror, cumple con lo que promete, aunque lo que prometa no sea tanto como las películas anteriores.