El último capítulo de Game of Thrones bien pudo ahorrarse todos los escenarios y como buena parte del soundtrack en el opening. ¿Por qué? The Watchers of the Wall es un capítulo completamente centrado en el ataque de los salvajes al Muro. Y eso significa montones y montones de escenas de Jon “no sabes nada” Snow. Y el capítulo es bueno, pero lamentablemente tenía la vara muy, muy alta en cuanto a lo de noveno capítulo de la temporada actual de Game of Thrones se refiere.
SPOILERS A LA VISTA
El capitulo comienza con Jon y Sam hablando sobre los votos rotos y el amor, una vez que la muerte ronda el muro como buitre. Y a su vez vemos a sus amadas, Ygritte y Gilly en sus respectivas cruzadas; mientras una tiene que enfrentarse a las acusaciones de los salvajes, la otra tiene que advertir a la Guardia de ellos. Y luego viene Aemon Targaryen y cual Dumbledore en El Misterio del Principe nos dice con sabias palabras lo que es ser joven y sentir el agudo aguijón del amor.
Y fuera de ese hilo conductor lo que nos quedan son como 40 minutos de muchas escenas bonitas de guerra. Que sí, están bien coreografiadas. Que sí, los efectos son impresionantes. Que sí, los mamuts y los gigantes rompen madres a diestra y siniestra. Pero a diferencia de la Batalla de Black Waters aquí no siento la emoción y la épica que sí definió a la anterior (la Batalla de Black Waters es la que sucede en el capítulo 9 de la segunda temporada).

Y como buen capítulo de Game of Thrones que se precie, en The Watchers of the Wall presenciamos la muerte de Ygritte, caída a punta de flecha de un niño en los brazos de su amado Jon Snow. En el libro, a pesar de mi odio por Jon Snow, solté un escandaloso grito de pesar y pena y sentí mucho la partida de Ygritte, sobre todo al despedirse con el clásico “no sabes nada, Jon Snow”: pero aquí no sentí ni pena, quizá debido a que Kit Harrington es un actor con nulas capacidades expresivas.

Al final, The Watchers of the Wall es un buen capítulo en cuanto a efectos y batallas más no en cuanto a historia, por mucho que la Batalla en el Muro tenga grandes consecuencias para el Muro en lo general como en el porvenir de Jon Snow en lo particular.
El siguiente capítulo será el final de esta cuarta temporada y sin duda cerrara con las consecuencias de Oberyn Martell, la Batalla del Muro y si nos basamos en el epílogo de Tormenta de Espadas, tendrá un cliffhanger ÉPICO.
ESCENA DE LA SEMANA
El capítulo en sí no tuvo grandes sorpresas para mí, pero la defensa de la guadaña. Por todos los dioses del septo, es tan sangrienta y destructora como ninguna.