Robin Williams y su legado por el que siempre será recordado.

Lamentablemente todo tiene un final, y la muerte, es el final al que inevitablemente los seres humanos encontramos, pero no importa si morimos, ni como lo hicimos, sino como vivimos. Tal vez los últimos momentos de Robin Williams fueron días tristes y oscuros, lo que lo orilló a tomar una decisión fatal que entristece en gran manera a su familia y a los que crecimos viendo su trabajo. Pero no es la muerte sino su vida la que vale la pena recordar y este hombre nos dejó un legado fílmico que nos hizo reír, llorar, y reflexionar.

Me he dedicado junto a mi equipo a hacer una pequeña recopilación de sus papeles más emblemáticos, por lo tanto, así es como recordaremos al señor Robin Williams.

Su primer papel en la pantalla grande fue Popeye en 1980, en donde su carisma se hizo lucir interpretando al peculiar marinero, esto gracias a su papel como Mork, de la serie de Mork & Mindy, la cual hace poco retransmitían en Nickelodeon, en donde interpretaba a un extraterrestre que estudiaba la vida en la tierra. Robin comenzaba con el pie derecho, haciendose de papeles cómicos que le irían abriendo el paso en el escenario.

Popeye 1980
Popeye (1980)

Fue hasta 1989 con La sociedad de los poetas muertos que Robin fue nominado al Oscar en un papel que no exigía que fuera un comediante, sino un carisma inigualable, papel en el que interpreta a un profesor que inculca a sus alumnos el amor a la poesía, además de otros valores y literalmente cambiar su vida a través de la forma en la que ven el mundo.

Robin nos demostraba que no solo era un comediante, un año después en 1990 protagoniza Despertares, una cinta en la que actúa como neurólogo y plasma la fuerte relación entre algunos doctores con sus pacientes viven a través de una enfermedad y la búsqueda de la cura de la misma.

En 1991 bajo la dirección de Steven Spielberg aparece como un Peter Pan crecido en Hook, donde tiene que rescatar a su familia del malvado capitán Garfio. Les aseguro que es una de sus películas favoritas de la niñez, pero en 1992, interpreta la voz de uno de los personajes de Disney más queridos por todos. El Genio de la lampara mágica de Aladdín, película que vi una y otra vez los fines de semana cuando tenía 6 años, la mágica personalidad del actor se ve reflejada en la voz y caracterización del personaje.

La sociedad de los poetas muertos (1989)
La sociedad de los poetas muertos (1989)

Papa por siempre de 1993 y dirigida por Chris Columbus (Harry Potter 1 y 2) es su más emblemática comedia, en la que interpreta a un padre divorciado que se niega a perder a sus hijos y se convierte en la Señora Doubtfire, su niñera. Robin nos encantaba a todos con su fantástica interpretación.

En 1995 regresa con Jumanji, que es otra de las cintas que como niños nos emocionaba, la aventura y la acción, así como el peligro asechaban a cada momento. En 1996 nos hizo llorar con Jack, un niño que tiene una rara enfermedad con la que envejece más rápido, una historia que nos enseñaba que la amistad no conoce fronteras físicas y la belleza de la inocencia.

En Flubber es un profesor y científico distraído y sumergido en su trabajo que crea a flubber, un simpático ser amorfo que le hace ver las cosas diferente y darse cuenta de las cosas que importan en realidad, una película divertida por parta de Disney en 1997.Pero también en ese año interpretaba al Psicólogo Sean Maguire en Mente indomable, quien ayuda a un conserje a alcanzar su potencial desarrollando su don para las matemáticas, actuación que le valió su primer y único Oscar como actor de reparto.

El Genio de la lampara - Aladdín (1992)
El Genio de la lampara – Aladdín (1992)

Pero fue en 1998 con Patch Adams que nos enseño que la risa es la mejor medicina, una historia de amor y entrega a la profesión de la medicina y por ende a los pacientes.

En el 99 era un robot que quería ser humano en El Hombre Bicentenario, pero también se convirtió en el psicópata Seymour Parrish en Retratos de una Obsesión.

Su filmografía se extiende en la siguiente década, entre los cuales sus últimos trabajos fueron la trilogía de Una noche en el Museo. Y The Angriest Man in Brooklyn, una cinta donde interpreta a un hombre al cual su doctor le dice que solo tiene 90 minutos de vida y emprende un pronto camino de redención con sus seres queridos.

Como podemos ver al hombre nunca le faltó trabajo, y todos sus trabajos o al menos la mayoría resultan ser excepcionales, pero las causas de depresión pueden ser muchas, mismas que lo llevaron a refugiarse en el alcohol y las drogas, y aún cuando trató de salir de los vicios en distintas ocasiones, el monstruo seguía allí.

patch-adams-robin-wiliams

La depresión es una enfermedad real que ataca a tu cerebro, si conoces a alguien así hay que buscar ayuda, y no lo dejes solo, tu apoyo y amor pueden ser la diferencia.

A pesar de su muerte Robin Williams fue un gran actor que será recordado en cada una de sus películas, por cada uno de los que crecimos con él. Irónicamente se dice que aquellos quienes hacen más feliz a la gente, son los que sufren más.