Saya ya no es la misma chica que conocimos en Blood-C. Es otra Saya, la Saya que era antes de hacer ese trato con Fumito. Y The Last Dark no es Blood-C, es algo completamente diferente, que se basa en la misma historia, contada en otro entorno y en otro punto de vista totalmente diferente. Mientras que Blood-C estaba llena de sangre y de gore, The last dark es, además, una historia de hackers, computadores y tecnología ambientada en pleno Tokio, muy diferente de lo que era aquel pueblo donde conocimos a Saya.
The last dark es una película con una animación excelente y una historia que se sostiene bastante bien. Tiene la firma impresa de CLAMP en el dibujo y en la aparición de Watanuki, aunque yo admito que esperaba mucho más de lo que podía ofrecer aquel personaje que conocimos en xxxHolic. The last dark ya no es sólo la historia de Saya, sino de todo el entorno que acaba por rodearla cuando salva a una chica de los Furukimonos.
Quizá si eres ese espectador que esperaba otro Blood-C quedes decepcionado con lo que The last dark te ofrece, porque ya no es esa serie llena de sangre, donde Saya era la peor heroína del mundo, esa que no salvaba a nadie. ¿The last dark es algo más grande Blood-C o, por el contrario, deja que desear? Te corresponde a ti, espectador, sumergirte en su historia y decidirlo por ti mismo. Lo único que puedo decir es que tiene sus puntos fuertes y una animación excelente, junto con un dibujo impecable que lleva, por supuesto, la firma de las CLAMP.
Lo único que hubiera deseado es que se centraran un poco más en Fumito, sólo un poco. Tiene su papel en la película, pero por supuesto, me hubiera gustado verlo un poco más en ese otro papel que tenía en Tokio, lejos de ser sólo el amigo de Saya en Blood-C. Sin embargo, no tengo mucho de lo que quejarme. Disfrute la mayoría de la historia y la animación. Una de esas películas perfectas para evadirte un rato.