Hace ya varios años y versiones que Windows busca el sistema perfecto, pero siempre tiene que ocurrir algo que lo estropee, ya sean miles de virus, o bajo rendimiento, pero Windows siempre la termina por…
Con la nueva entrega del sistema más usado de todos los tiempos, y saltándose así la secuencia de sus sistemas Windows 10 parece prometedor.
Pero ¿cómo realizar una breve reseña sin antes probar tan dichoso Sistema perfecto?
Pues sí, me dí a la tarea de reservar e instalar la nueva y mejorada entrega de la familia de Microsoft (tan a gusto que estaba con Windows 8.1, pero por novedoso decidí instalarlo).
El día de hoy aproximadamente a las 12:00 me sorprendió una actualización, la cual sin consultar reinició mi PC, indicando así el siguiente párrafo:
INSTALANDO ACTUALIZACIÓN 1 DE 1… POR FAVOR NO APAGUE EL SISTEMA.
Después de casi una hora esperando… no pasó nada, y más desesperación ya que me encontraba en el trabajo, (dato importante y como consejo, apaguen sus actualizaciones automáticas, no les vaya a pasar como a mi), con miedo a que se arruinaran mis archivos, apagué el sistema.
Esperando que se realizara algún diagnóstico por mi apagado inoportuno… entró directamente a la pantalla de Usuario.
Desde mi punto de vista todo parecía normal, la actualización jamás se realizó y solo me hizo perder 1 hora de mi valioso tiempo, minutos después, me percato que la dichosa actualización era nada más y nada menos que la descarga del nuevo sistema de Windows.
Decidí esperarme a salir del trabajo, para no estropear mis archivos y perder más tiempo, llegando a casa emocionado por la descarga concluída, me decidí a instalar el Nuevo y Mejorado Windows .
Mis primeras impresiones, impresionante diseño, muy moderno y peculiar, nada que ver con los otros sistemas, justo lo que yo necesitaba, hasta que después de hacer pruebas con Unity (el Game Engine para desarrollo de videojuegos) algo pasó: Reinicié el sistema después de instalar Unity 5.1 , todo parecía normal hasta que me apareció el coco de todos los usuarios de Windows y hasta de los que no lo son: la desgraciada pantalla azul.
Encabronado y molesto con la nueva actualización decidí darle una oportunidad más, y otra… y otra… y otra… así hasta llegar a darme cuenta que caí en un horrendo loop al puro estilo de los virus de antaño, donde iniciaba la PC y a los 2 minutos se reiniciaba mostrándome el error llamado internal power error, investigando, no existía nada sobre el nuevo sistema y su dichoso error que me había costado horas de trabajo.
Dándome cuenta qué si lo dejaba seguir podría volver a ocurrirme , ¿y si la segunda vez ya no se detendría?
Opté por utilizar las mismas herramientas que tiene el sistema para regresar a Windows 8.1 y así olvidarme del mejor Sistema Windows jamás creado, diseño, usabilidad, múltiples pantallas, conexión con Xbox, menús táctiles (para los que tengan pantalla táctil), “mejora de bugs que estorbaban en la versión anterior“… toda esa magia que creó al instalarlo se fue en unas cuantas horas.
Mi recomendación, no lo instalen a menos que deseen batallar y ver cómo funciona –creo que estos pasos ya estaban escritos en la página principal de Windows, entonces, cambiemos la recomendación–:
Mi recomendación: LEAN muy bien todas las instrucciones antes de instalarlo.
Les dejo el link para que no se los chamaqueen como a mí, díganme sus conclusiones, ¿les gustó? , ¿lo dejarían?.