No es algo que no sepan o se imaginen, pero quise hacer esta entrada para reflexionar un poco sobre la magia que el marketing en el cine y como especialmente en esta película fue un proceso que se vino arrastrando desde hace 1 año atrás.
¿Cómo es que una película que solo costó $6,5 millones de dólares producir, logró recaudar $82,5 millones en tan solo un mes?
Todo comenzó en 2013 con los promos de El Conjuro, en los cuales podíamos ver a una terrorífica muñeca siendo sostenida por una figura espectral, y nos hacía pensar “¡Claro, la muñeca es el objeto del mal, la culpable de todo! Todo mundo sabe que las muñecas de porcelana son diabólicas ¿No?” y Para nuestra sorpresa el tiempo en pantalla de la muñeca Annabelle no superó los 10 minutos, lo que provocó cierto atisbo de insatisfacción por parte de algunos.
¿Qué sucede aquí? Nos quedamos con ganas de más y esto llega a oídos de la productora que decide “Vamos a darle a la gente lo que pide ¡Más muñeca!”. Y entonces nos lanzan una bomba emocional que promete satisfacer el hambre que nos dejó en pantalla. Llega un primer trailer que comienza con sus promesas, moviendo y revolviendo nuestro morbo por el terror.
Así es como poco a poco se fue construyendo la imagen de una terrorífica película que por fin saciaría nuestra sed de ver a la muñeca infundiendo el miedo en nuestras pupilas.
Después de otro trailer, comenzaron a aparecer los posters en gran parte de las paradas de camión y espectaculares, estelarizados por Annabelle, era casi imposible pasarla por desapercibida, un esfuerzo por parte de la Warner que se vio consumado el 3 de octubre en Estados Unidos, el 23 del mismo mes en México.
Era un miércoles, día del estreno, faltaban 15 minutos para las 9 de la noche, hora que había determinado para entrar a ver la tan esperada película. El chico que me atendió en el cine me dijo que ya no había un solo asiento disponible para la función, pero que a las 9:45 habían abierto otra sala para proyectarla debido a la gran demanda, así que compré los boletos. Luego mientras paseaba para hacer tiempo me encontré con un par de amigas que decían que entrarían a una función a las 10. Saliendo del cine, me encontré a alguien más corriendo para alcanzar la función de las 11:45, esto quiere decir que abrieron al menos 3 funciones más para darse abasto con la demanda de la gente.
Eso fue solo el miércoles, la campaña de marketing, esa que te hizo especular y esperar durante varios meses había surtido un efecto monstruoso, Annabelle se volvió la película más vista durante el fin de semana. Las ganancias del Box office por los cielos.
¿Y el producto?
Ya he hecho mi reseña, pero puedo agregar que es tan tibio como que no responde a lo prometido, sin embargo eso no importa, porque habrá más cintas de terror, y la productora explotará lo más que pueda este tipo de películas, así como ha pasado con Actividad Paranormal, incluso con Transformers: La era de la extinción, que es un buen caso de meados tibios vendidos como refrescante agua de piña.

El marketing no solo es muy importante, es necesario.
bytes.