Después de más de un año, la “saga juvenil del momento” lanza la segunda parte de su adaptación al cine, En Llamas -porque aún no tiene una competencia clara, esperemos a las siguientes entregas en el cine de TMI y el estreno de Maze Runner, a ver qué pasa-.
Quitando a los pequeños fans que van con el propósito de gritar “Gale” o “Peeta” cada que había una escena con esos dos, la mayoría de aquellos que ya leyeron la saga completa o al menos leyeron hasta este libro van a la sala de cine a asegurarse que su preciada saga no ha sido destrozada por completo. Y es por esto que surge esta reseña.
Dado que esta reseña es para lectores, ten cuidado, será algo larga y there might be spoilers. Para una reseña libre de spoilers, puedes ir aquí. Si quieres una opinión sobre el libro, éste es el lugar.
Aunque esta película fue tan larga como la anterior, no se sintió tan pesada. Debo decir que en mi opinión, en la primera parte hubo escenas que alargaron innecesariamente, haciendo que no sólo aquellos que no conocían la saga se sintieran aburridos en ciertas partes. Esto era algo que temía principalmente en esta película, ya que sólo un tercio de este libro corresponde a los Juegos. Afortunadamente, lograron evitarlo, dándole más peso a los Juegos, que es lo que realmente la gente quería ver.
En cuanto a la historia, debo decir que se mantuvo muy fiel al libro, los elementos eliminados fueron prácticamente nulos, y aún así la historia tenía un buen ritmo. Al inicio me agradó mucho cómo van mostrando los inicios de la revolución que se acerca, desde las revueltas en los distritos, el símbolo del sinsajo, y por supuesto el saludo característico del distrito 12 que terminan adoptando quienes se van uniendo a la rebelión. Para ejemplo, la escena del distrito 11, emotiva con las palabras de Katniss hacia la familia de Rue y el resto del distrito 11, y cruda con la ejecución del anciano frente a la multitud, o la emoción que muchos sintieron cuando el vestido de Katniss se transforma en un sinsajo, y los tributos se toman de las manos, como un acto de rebelión, incluso la angustia cuando Cinna es golpeado brutalmente frente a Katniss. Estoy segura que muchos no resultaron decepcionados con esto.
Mientras que Peeta se muestra más maduro y ya el público fuera de la pantalla del cine no lo odia tanto, Katniss comienza a mostrar sus conflictos internos, como las pesadillas después de los juegos anteriores, el miedo de perder a su familia y Gale, y el no saber manejar el hecho de ser ahora el rostro de una rebelión que no planeaba iniciar -porque recordemos, a partir de ahora, Katniss no será heroína, será la imagen, la bandera de una revolución contra el Capitolio– todo esto mostrado de una manera convincente por Jennifer Lawrence, porque vamos, es Jennifer Lawrence -podrá no gustarte THG, pero seguramente te gusta J.Law-. Díganme si amaron su close-up justo antes de terminar la película, porque yo sí.
Tenemos un Gale un tanto celoso, y la pequeña Prim que nos muestra un gran grado de madurez, del que obviamente no disfrutaremos por mucho tiempo; pero definitivamente estamos complacidos -o al menos yo- con 2 personajes que a la larga tomarán un papel importante, y durante la espera se volvieron las principales preocupaciones de los fanáticos: Finnick Odair y Johanna Mason. Ambos personajes extrovertidos, uno seductor, otra explosiva, pero al final con algo de fragilidad; estas características que hicieron nos enamoráramos de ellos en el libro aparecen en la película. Sam Claflin y Jena Malone, kudos.
¿Y el triángulo amoroso? Una de las razones por las que esta saga me gusta es porque no se hizo hincapié en la necesidad de mostrar una trama romántica. Ésto toma lugar principalmente en el último libro, y no es tan importante como los demás problemas de Katniss, pero sabemos que a muchas personas les encanta -por ejemplo aquellas fans que se autodenominan Team Gale o Team Peeta-, y si a la gente le gusta, pues hay que dárselo para que sigan yendo al cine. En lo personal en esta película siento muy forzado el conflicto de Katniss con Gale y Peeta a comparación del libro -pero probablemente es porque soy amargada-.
En cuanto a lo visual, desde la primera película retrataron muy bien el contraste entre los pobres distritos como el 12 y el 11 con el extravagante y saturado Capitolio, así que era de esperarse lo mismo en ésta. La arena, que en esta ocasión sería más complicada que la vez anterior, se mantuvo fiel al concepto del libro: un reloj gigante, donde a cada hora o sección había un peligro más para los tributos, como la niebla venenosa o los mutos. Amarán cuando los tributos salgan a la arena.
Los efectos, la verdad, a estas alturas es difícil que una película decepcione en cuanto a efectos, a menos que exagere, pero éste no es el caso. Son buenos, pero no hace falta detenerse por ellos.
Los Juegos del Hambre: En Llamas no decepciona realmente. Es una adaptación bien hecha, mas no la película del año. Seas fan o no, estoy segura saldrás satisfecho.