Porque no todas las novelas eróticas deben ser exageradamente explícitas que no dejan nada a la imaginación, y es claro que hay muchos ejemplos de eso, uno de ellos es El Camino del Té, de Diego José.
El Camino del Té es una novela corta, un librito de apenas 100 páginas, una historia muy pero muy corta pero con una narración bastante completa, que podríamos decir es la completa descripción de una escena constante, como un cortometraje.
En el lejano Oriente, está una chica cortando lirios. Es sierva en esa enorme propiedad, hija de esclavos coreanos. Su nombre es Tiam, y su belleza es tan grande, que ha logrado cautivar a su señor, el Hombre, un samurai.
La historia se desarrolla con la continua seducción entre ellos dos, con el deseo del Hombre de inmortalizar su cuerpo y belleza en una pintura, mientras sus impulsos e ideales están en una lucha interna, por ver quién lo dominará al final.
Lo interesante y admirable de esta novela corta es la atención que tiene a los detalles por más sutiles que sean, como el susurro del viento, el roce de tela, los aromas, el contacto del pincel, y los sentimientos que envuelven a cada uno de los protagonistas, así como sus conflictos internos.
Obra de Diego José, un escritor mexicano ya reconocido por sus obras de poesía, y ganador de varios premios en literatura.
Es un librito bastante recomendable, que pueden leer en una sola tarde.