Julieta: El vicio altamente recompensado

“No cesaré de decírtelo: el sentimiento de la humanidad es quimérico; jamás podrá hacer frente a las pasiones, ni incluso a las necesidades, si contemplamos que durantes siglos los hombres se devoran unos a otros.”
Marqués de Sade

Damien Guillaume

 

“El vicio altamente recompensado” o “Julieta” es una obra literaria con origen en Francia y de corte erótico, escrita por Donatien Alphonse François de Sade (mejor conocido por su título nobiliario como Marqués de Sade), publicada originalmente en el año de 1976 (sin embargo fue censurada y condenada al exilio durante años debido a lo “inmoral” que resultaba su contenido, por lo que circuló clandestinamente durante el siglo XIX y no fue sino hasta el siglo XX que el gobierno permitió su circulación legal), que narra parte de la pubertad, adolescencia y edad adulta de una joven y encantadora huérfana que se hace uso de su deslumbrante belleza y sex appeal para sobrevivir y escalar posiciones sociales mediante actos tan escandalosos, juzgados y viciados como la prostitución, el crimen en todas sus formas, y la depravación en niveles impensables.

Resultado de la secuela de “Los infortunios de la virtud”, mejor conocida como “Justina” (la cual relata la vida y obra de su hermana); Julieta relata cómo una joven huérfana a una edad muy precoz se convirtió en una persona sexualmente activa –hecho que desencadena su inminente conversión a sexo servidora-, experimentando todo tipo de relaciones y situaciones coitales que van desde tríos, orgías, prácticas sadomasoquistas, y demás fijaciones, filias y fantasías eróticas cumplidas;  sucesos protagonizados por individuos que incluyen adultos, jóvenes y niños de ambos sexos. Estilo de vida que le generó un crecimiento económico y social.

Julieta es una obra recomendada para personas con amplio criterio y apertura ideológica, portadora de un exquisito lenguaje y narración única  (no apta para individuos susceptibles, fanáticos religiosos o personas de falsa/doble moral), que en más de una ocasión puede llegar a parecer vulgar y grotesca. Totalmente llena de blasfemia y desenfado, en donde se aborda la sexualidad humana de una forma tan natural y llevadera que puede ser considerada como ofensiva para algunos debido al tabú que aún en la actualidad (tristemente) resulta hablar de este tópico. Demuestra lo frágil o inexistente que puede llegar a ser la moral y los valores de cada individuo, basándose en su motivación, intereses personales, conveniencia o contexto inmediato. Proyecta como el humano es un ser totalmente vulnerable a sus instintos sexuales más salvajes y mundanos, que cotidianamente esta reprimiendo con la pura intención de poder encajar en las normas morales y el supuesto comportamiento correcto que la sociedad dicta.

 

Redacción: Guz Guevara
Fotografía: Damien Guillaume

 

El Camino del Té.

Porque no todas las novelas eróticas deben ser exageradamente explícitas que no dejan nada a la imaginación, y es claro que hay muchos ejemplos de eso, uno de ellos es El Camino del Té, de Diego José.

El Camino del Té es una novela corta, un librito de apenas 100 páginas, una historia muy pero muy corta pero con una narración bastante completa, que podríamos decir es la completa descripción de una escena constante, como un cortometraje.

En el lejano  Oriente, está una chica cortando lirios. Es sierva en esa enorme propiedad, hija de esclavos coreanos. Su nombre es Tiam, y su belleza es tan grande, que ha logrado cautivar a su señor, el Hombre, un samurai.

La historia se desarrolla con la continua seducción entre ellos dos, con el deseo del Hombre de inmortalizar su cuerpo y belleza en una pintura, mientras sus impulsos e ideales están en una lucha interna, por ver quién lo dominará al final.

Lo interesante y admirable de esta novela corta es la atención que tiene a los detalles por más sutiles que sean, como el susurro del viento, el roce de tela, los aromas, el contacto del pincel, y los sentimientos que envuelven a cada uno de los protagonistas, así como sus conflictos internos.

Obra de Diego José, un escritor mexicano ya reconocido por sus obras de poesía, y ganador de varios premios en literatura.

Es un librito bastante recomendable, que pueden leer en una sola tarde.