Dicen que 21 días son suficientes para hacerse de un buen o mal hábito, y no se si fueron 21 los días, pero si se que fueron bastantes, al punto que cuando dejé de hacerlo me sentí raro.
No soy de esas personas que devoran libros, de hecho, el ritmo de mi vida, ha hecho que leer libros sea imposible, o tal vez he sido yo el que se ha puesto eso en la cabeza.
Un día dando vueltas en un centro comercial, encontré el libro de 1984 de George Orwell –uno de esos libros que se han convertido en clásicos–, y estaba a un precio sumamente accesible, así que mi novia me lo regaló. Al principio fue difícil porque no encontraba el tiempo, era difícil hacer un pequeño espacio para poder leer el libro.
Un día aburrido en el camión pensé que pasaba prácticamente 20 minutos haciendo nada, entonces dije “voy a leer en el camión” y fue así como en los días siguientes, durante el trayecto, y si había un lugar disponible, sacaba mi libro para leer.
También si tenía que ir caminando a algún lugar, lo hacía mientras leía, para matar el rato. Aunque debo añadir que es un poco peligroso ya que las irregularidades del piso pueden hacer que tropieces o bien tienes que ir evitando chocar con las personas, no es muy cómodo que digamos, sin embargo, es el tiempo que he descubierto puedo usar para algo más productivo.
Así prácticamente en un mes terminé mi primer libro del año, al siguiente día de haber terminado me subí al camión, y me puse a revisar mi celular, sentí que me hacía falta algo, que lo que estaba haciendo no era de provecho y sin libro que leer se me fueron esos 20 minutos de la forma más aburrida que me pude imaginar. Ya estaba hecho, tenía un hábito y ese hábito demandaba ser alimentado.
Así que tome otro de los libros que teníamos en la casa, Las Tumbas y Yo, una novela de Rafael Loret de Mola, y decidí continuar con mi nuevo hábito de lectura en los tiempos que antes creía muertos, ahora son tiempos de enriquecimiento intelectual.
Lo único que si les diría es que lo hagan en la mañana cuando la luz es buena, ya que la luz de los autobuses durante la noche es muy baja y puede lastimar tus ojos, también hay que tratar de mantener los ojos relajados y si el camión se sacude demasiado mejor dejarlo para después, porque la salud ante todo.
Esto no solo aplica a leer, si de verdad quieres hacer un cambio bueno en tu vida, comienza a hacerlo y mantente constante durante las primeras 3 o cuatro semanas, después de ello, será más difícil que te deshagas de tu nuevo hábito, así como yo no he podido quitarme este hábito de la lectura.
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