Las dunas surrealistas de Jodorowsky

Si existiera un panteón para enterrar a los abortos cinematográficos, aquellos fetos fílmicos que pudieron representar una revolución en el panorama audiovisual de la época pero nunca fueron paridas por la luz de un proyector, podríamos visitar las tumbas de El Principito de Orson Welles y Walt Disney, Napoleón de Stanley Kubrick, La Máscara de La Muerte Roja de Akira Kurosawa o La Conquista De México, de Werner Herzog, por nombrar algunas.

En ese enorme y lúgubre paisaje, un mausoleo resaltaría a la vista, no sólo por su tamaño, sino también por su apariencia surrealista extrema, y tendría grabados los nombres de personas como, H.R. Giger, Dan O’Bannon, Salvador Dalí, Orson Welles, la banda Pink Floyd, Jean “Moebius” Giraud, Mick Jagger, y en letras enormes y encima de todos los anteriores: Alejandro Jodorowsky.

Dune, fue un megabrainchild cinematográfico del multifacético chileno, basado en la novela de ciencia ficción de Frank Herbert, que Jodorowsky planeaba a mediados de los años setenta, cuando la gente consumía drogas alucinógenas con su café en el desayuno y el mundo del cine tenía al franco-chileno como principal transgresor artístico del séptimo arte.

Tras sus surrealistas y polémicas El Topo y La Montaña Sagrada, Jodorowsky se dio a la tarea de adaptar la Dune y de darle proporciones bíblicas a la producción. El ambicioso proyecto requería de no más de 9.5 millones de dólares, incluyendo los $100,000 por hora que Dalí exigía por dar vida al emperador.

Entre otras excentricidades, Jodorowsky prometió a Orson Welles contratar al chef de su restaurante favorito para que le cocinara sus mejores platillos durante el rodaje, condición tras la cual Welles aseguró su participación.

Pink Floyd iba a encargarse de dar música a esta visión futurística espacial. Mick Jagger, Geraldine Chaplin, David Carradine y Brontis Jodorowsky, hijo de Alejandro iban a contar con papeles importantes dentro de la película. H.R. Giger, Jean “Moebius” Giraud y Chris Foss fueron los encargados del diseño de producción y entre los tres bocetaron las criaturas, personajes, naves y ambientación que formarían parte del largometraje. En pocas palabras, crearon un universo completo.

Dan O’Bannon, encargado de películas como Star Wars, Dark Star, Alien, entre otras, -y quien tras la cancelación de la película requirió atención psiquiátrica- sería la cabeza del departamento de efectos visuales.

La producción fue cancelada debido a razones financieras , Jodorowsky había gastado en preproducción 2 de los 9.5 millones de dólares que iba a costar la película y de duración, pues se sabe que Jodorowsky planeaba hacer que el largometraje durara no menos de 14 horas.

Los años corrieron y el productor Dino De Laurentiis adquirió los derechos sobre la novela y encargó a otro de nuestros surrealistas favoritos, David Lynch la adaptación del libro, sin embargo, los resultados no fueron muy aclamados por la crítica ni por el público.

El 28 de marzo verá la luz pública Jodorowsky’s Dune, un esfuerzo documental del realizador Frank Pavich en el cual se prometen los pormenores de este sueño húmedo de muchos fanáticos de la ciencia ficción, narrados por aquellos que se encontraron involucrados en la titánica tarea de convertir la visión de un loco surrealista audiovisual en realidad.

Dudamos que llegue a los cines, pero ¿quién necesita la salas cuando tiene la pantalla de su computadora portátil? Noscierto, sí vayan al cine cada que puedan. Es el único lugar fuera de Disneylandia donde todo puede pasar frente a sus ojos, aunque en ocasiones, toda la magia pueda quedarse sólo en el papel.

Autor: pepepilgrim

Gamer, realizador audiovisual, escritor, sobreviviente del Y2K, fanático de las historias y del sarcasmo como forma de bullying.

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